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Capítulo 7: "Estruendo faraónico"

Estabamos en la cafeterroría tomándonos el almuerzo cuando se comenzó a escuchar unos gritos que provenían del pasillo. Todas giramos la cabeza hacia la puerta...
- ¡Monstruitas, reunión urgente de asustadoras! - nos gritó Cleo con cara de pocos amigos.

Seguidamente se volvió hacia el pasillo y Ghoulia la siguió soltando en ese momento las puertas, cerrándose de inmediato tras de ella.
- ¿Qué pulga le picó a esta ahora? - espetó Clawdeen
- Creo que tiene algo que ver con lo ocurrido la semana pasada... - musitó Frankie tratando de recordar...

{{Hace siete dias}}
Frankie Stein se dirigía a su taquilla cuando escuchó a alguien sollozar no muy lejos de donde se encontraba. A la vuelta de la esquina, Cleo de Nile trataba de contener el llanto en los brazos de Deuce Gorgon junto a las taquillas.
- Es el fin Deuce... - dijo con lágrimas en los ojos - Mi carrera como reina ha acabado. A partir de hoy, seré una vulgar monstruita más como predijo mi hermana Nefera.
- Venga Cleo, no te desanimes... Seguro que te ganas de nuevo la confianza de tus seguidores - trató de animarla su novio.



{{Volviendo al presente}}


- De ser asi... Cleo tiene que estar enrroscandose a los pilares del gimnasio - soltó con tono irónico la loba
- ¿He de ir yo también? - comenté con miedo
- Yo no ser asustadora e ir siempre por si asunto poner feo y tener que proteger a las chicas - me respondió con una sonrisa Abbey - tu no separar de mi.

La hija del Yeti me agarró fuerte de la mano y me llevó junto a las demás al ginmasio.

Continuará...

Capítulo 6: "Un encuentro purrrrfecto" {2ª Parte}

Juntos de la mano cruzaron el portal del instituto. Una vez en el pasillo...
- Frankie, yo... - comenzó a hablar Jackson colocándose frente a ella y tomándole ambas manos - ¡quisiera que conocieras a mis padres! - acabó la frase de carrerilla.

Frankie Stein se quedó sin pestañear e inmóvil durante unos segundos.
- Si no te parece buena idea... lo entenderé - añadió Jackson cabizbajo.
- Yo... bueno... - los tornillos de Frankie chispearon - ¿tengo que ir vestida de algún modo? Es la primera vez que conozco a los padres de un normi -sonríó nerviosa.
- ¿Vendrás? ¡Yujuuu! - exclamó el chico entusiasmado - Verás que bien nos lo pasamos...
- Si... ¡Yuju! - repitió Stein con una sonrisa desganada.

RING! RING! RING!

- Voy a clase - se acercó a la monstruita y le dió un fugaz beso en la boca - ¡Luego nos vemos! - se despidió corriendo hacia el fondo del pasillo.

La entrada comenzó a llenarse de alumnos que iban de un lado para otro buscando su aula. Nos reunimos con Frankie y nos dirigimos a la clase de Lenguas Muertas. De repente, un ruido llamó nuestra atención y nos hizo girarnos hacia la puerta...
Se trataba de la conducción temeraria de una monstruita de cabello negro como el azabache y mechas rosas con su coche. Un chico lobo la acompañaba sentado en el asiento del copiloto.
Aparcó justo encima del césped dejando tras de sí una densa humareda y serios rastros de neumático sobre el pavimento del patio. Al bajarse del vehículo, la conductora comenzó a saludarnos enérgicamente con la mano mostrando una amplia sonrisa.
- ¡Es Draculaura! - saltó de inmediato la chica lobo devolviéndole el saludo.

Esperamos a que se aproximaran y comenzaron los saludos...
- ¡Hola monstruitas! No sabeis la de vueltas que he tenido que dar para encontrar aparcamiento -
- Si, ultimamente cuesta horrores encontrar nada en esta zona... - respondió
- ¿Quién es? - le susurré a la hija del Yeti que estaba justo a mi lado.
- Ella ser hija de vampiros, pero tu no preocupar... a ella no gustar la palabra que empezar por sang... - Abbey no terminó la frase.

La hija del Conde Dracula, que estaba atenta a nuestra conversación, no dudó en inmiscuirse...
- ¡Murciélagos! ¿Monstruita nueva en el grupo? - exclamó la vampiresa - ¡Hola! Yo soy Draculaura y este de aqui es Clawd Wolf, el hermano de Clawdeen - sonrió.
- ¡Encantado! - saludó el lobo con  gesto torpe.

Clawdeen me impulsó hacia ellos por la espalda...
- ¡Hola! Me llamo Eruanne y soy nueva del instituto - dije algo nerviosa.
- ¡Bienvenida a Merston High! - concluyó Draculaura dedicándome una amplia sonrisa y un fuerte abrazo.


Continuará...

Capítulo 6: "Un encuentro purrrrfecto" {1ª Parte}

De vuelta en Merston High, nuestras monstruitas relataban una y otra vez sus experiencias en los Piricráneos al resto de alumnos reunidos en la entrada del instituto. Tal fue la expectacion que creó los eventos sucedidos en la excursión, que la noticia no tardó en llegar hasta los finos oídos de un trío de felinas: Toralei Stripe y las gemelas Purrsephone y Meowlody.

- ¡Miau! ¿Habeis oído eso monstruitas? Parece ser que dejaron atrás el cascarón y se atrevieron a vivir el mundo real cuando nosotras ya estamos cansadas de hacerlo... ¡Miau! - dijo con sarcasmo Toralei.
- ¡Miau! Si... tienes toda la razón Toralei, son como polluelos recién nacidos - continuó Meowlody con tono burlesco.
- ¡Grrr.. ! -gruñó Clawdeen mientras las demas la sujetabamos para que no se lanzara encima de ellas.
¡Miau! Qué poco glamour... ¿y tu te haces llamar diva de la moda? Deja que me ría...  - prosiguió  Tolarei al ver la reacción de la loba.

 La situación era tan tensa que podía cortarse el aire con un cuchillo.
- ¿Por qué vosotras venir a aguar fiesta? ¿Estar enamoradas de nosotras? - dijo con picardía Abbey a la vez que se echaba hacia atrás el pelo y seguidamente se miraba las uñas.
- ¡Grrr..! Aqui no ha terminado vuestra pesadilla... - gruñó - ¡Miau! Vamonos monstruitas - añadió la chica gato alejandose de nosotras.

Jackson Jekyll, que se encontraba al otro lado de la muchedumbre, se fue abriendo paso hasta formar parte de la primera fila del círculo de monstruitos que rodeaban a las excursionistas.

¡Ejem! - garraspeó - Frankie... ¿tienes un momento? Quisiera hablar contigo... si no te importa, claro  - dijo vergonzoso Jackson.

La monstruíta giró rápidamente la cabeza hacia la vocecita que se hacía notar entre la multitud. Al percatarse de que era aquel chico que le hizo temblar el primer día de clase, se puso tan nerviosa que provocó una pequeña descarga a todos los presentes.

¡Jackson! Yo... yo... - tartamudeó Frankie mientras otra descarga se preparaba dispuesta a salir de sus tornillos.

Jackson se adelantó y le cogió la mano. Ambos se miraron y la chispa saltó entre ellos.

Continuará...

Capítulo 5: "¡Ectoplasma al rescate!"

Desperté de un sueño en el que mis nuevas amigas y yo, habíamos quedado atrapados bajo un enorme alúd en aquel gélido lugar de los Piricráneos espantañoles, pero al percatarme de la situación en la que nos encontrabamos, la pesadilla no era ni comparable a lo que realmente estaba pasando.

Abbey mantenía como podía un techo semiesférico de hielo que creo para que la avalancha de nieve no nos aplastara, pero... seguíamos estando atrapados bajo ella. Pasaron minutos interminables hasta que un sonido familiar, del móvil de alguno de nosostros, nos devolvió las ganas de salir de alli.
 El sonido provenía del bolso de Frankie, la cual perdió una mano al rebuscar ardúamente en el interior del mismo.

- ¡Aqui está! - gritó Frankie entusiasmada.
- ¡SssssssssshhhhhhhhH! - respondimos los demás - ¿Quieres que nos caiga encima otro alud? - añadió Clawdeen Wolf.

El móvil seguía sonando, todos nos apresuramos a colocarnos alrededor de su portadora. Ésta descolgó y accionó el garras libres...

- ¿Monstr...chsss... tos, dónde estai... chsss? - se comenzó a oír entrecortadamente.
- Esa parecer Spectra - se apresuró a decir Abbey - Decir que nosotros necesitar ayuda, yo no poder aguantar más con bloque de hielo encima.
- ¡¿Spectra, eres tu?! Necesitamos tu ayuda. Nos hemos quedado atrapados bajo un montón de nieve. Abbey nos mantiene a salvo bajo una cúpula de hielo que ella misma fabricó, pero... anda quedandose sin fuerza, asi que no durará mucho más... ¿Spectra, estas ahi? - terminó preguntando inquieta Stein.

El móvil se apagó de inmediato tras finalizar la llamada y el silencio se hizo presente. Allí abajo el intenso frío entumecía nuestros cuerpos y la esperanza de que al otro lado de la llamada hubiera realmente alguien escuchando nuestras súplicas era cada vez menor.

- ¡Vamos a morir! - espetó desesperado Heath - Y yo sin haber besado a ninguna monstruíta... -añadió lamentandose.

Al cabo de un rato, algo atravesó aquella gruesa barrera de nieve que nos separaba del experior y se colocó flotando delante nuestra.

- ¿Chicas, se puede saber que haceis aqui abajo? - nos preguntó Spectra algo confusa.

Todas nos abalanzamos sobre ella sin poder contener la alegría, excepto la hija del Yeti que sostenía como podía la bóveda de cristal helado. Le contamos nuestra situación desde que se produjo el incidente de la nieve en la ladera de los Piricráneos y planificamos la manera de salir de allí lo antes posible.

Dicho y hecho, la chica fantasma salió disparada como un rayo en busca de ayuda y en cuestión de segundos, el Sr. Cortado, desde afuera, se puso a excavar un agujero lo suficientemente ancho y profundo hacia donde nos encontrabamos, por el cual pudimos salir.
Junto a él, y recibiendonos con mantas para abrigarnos, se encontraban el resto de monstruítos que decidieron ir por libre y varios monitores del albergue al que nos dirigíamos en un principio de esta terrorífica excursión.

Continuará...

Capítulo 4: "Día funesto en los Piricráneos" {2ª Parte}

Cruzamos inmensas ciudades de normis, subimos en avión, bajamos en tierras desconocidas, cruzamos enigmáticos paisajes... hasta llegar a los Piricráneos Espantañoles.

El autobús comenzó a subir por la larga y sinuosa carretera de aquella montaña. Curvas y más curvas eran lo único que notabamos. De repente, un banco de nubes bajas nos envolvió e hizo perder la visibilidad más allá de nuestras pequeñas narices.

- ¿Qué ha pasado? ¡No veo nada! - dijo Clawdeen asomandose por la ventanilla de su asiento.
- Niebla comerse autobus - respondió de inmediato Abbey con una ligera mueca burlona.
- ¿Comerse? - saltaron chispas del cuello atornillado de Frankie asustada.

En ese preciso momento, el autobus cesó su avance por recomendación del profesor Cortado. La visibilidad era nula y era peligroso seguir adelante hasta que no mejorase el tiempo.

- Bajarse! Continuaremos a pie hasta el refugio situado a unos 3km... -nos indicó gritando el profesor.
- ¡¿ 3km  y sin ver... N-A-D-A?! - exclamó un peculiar chico de piel amarillenta al cual se le incendió la cabeza sin previo aviso.
- ¡Fuego!¡Fuego! - grité desesperada al ver la cabeza en llamas de aquel estudiante.
- Tranquila Eru, Heath es asi de... fogoso, a veces - rió mientras me cogía del brazo para que bajasemos del bus.

Una vez fuera del vehículo...
- Bueno monstruitos, escoged a una pareja y formar una sola fila - nos indicó Cortado.
- ¡Señor Cortado... Señor Cortado! ¿Podemos ir Frankie, Eruanne y yo juntas? Por favor... - Clawdeen puso ojos de cordero degollado y gimió como lobezno recién nacido.
- ¡Esta bien, está bien! Puedes ir con ellas, pero como os perdais... ¡no me hago responsable! - nos respondió el señor Cortado con una mirada de pocos amigos.

Retomamos nuestro viaje, esta vez a pie, tal y como nos indicó el profesor Cortado... en una sóla fila y por parejas de monstruos, excepto nosotras que eramos tres.

El camino era imperceptible hasta para Abbey, la cual iba delante de nosotras y le costaba distinguir sus enormes zapatos de pelo de la densa niebla.
- Yo no recordar montañas tan invisibles. Aqui ver menos que yak con ojos vendados - refunfuñó la hija del Yeti.

Pasaron dos horas y aún no habíamos llegado al refugio. Algunos alumnos comenzaron a impacientarse y decidieron optar por coger otro camino. Cuando el señor Cortado quiso darse cuenta, más de la mitad de nuestros compañeros habían dejado la fila y se habían aventurado, por su cuenta, en busca del tan ansiado refugio.
- ¡Aaaaalto! - paró la marcha en seco - Con que algunos monstruitos se creen saberlo todo ¿eh? - se giró y nos miró fijamente a los que allí quedabamos - pero lo que no saben es que aqui el que manda soy yo ¡y se seguirá el camino que yo diga! ¿Entendido? - añadió furioso - Ni se os ocurra moverse de aqui... voy a buscarlos antes de que se nos eche la noche encima - terminó diciendo mientras se alejaba de nosotros.

Sin guía y sin ver nada, nos hallábamos perdidos en aquel camino de montaña. Pasaron horas y horas sin que nadie apareciera y la noche no se hizo de rogar, pero no nos pilló dresprevenidos puesto que para la excursión nos exigían llevar saco de dormir, asi pues decidimos colocarlos a un lado del camino mientras seguíamos esperando.

- ¡Esto es el colmo! Yo no he pagado para estar aqui sentado y pasando frío... - comentó Heath Burns mientras se cruzaba de brazos.
- Heath, aqui nadie ha pagado nada... Era una excursión financiada por el instituto - le contestó la chica lobo mirándolo de reojo.
- UuuuooohH! Monstruitos ¿por qué no matamos el tiempo con alguna cancioncita? - saltó Operetta - Yo me sé una que...

La hija del fantasma de la Ópera comenzó a cantar suavemente, pero al llegar al estribillo... su voz se alzó como un torbellino musical, el cual hizo que retumbara  todo el entorno.

Al cabo de unos segundos, un fuerte estruendo se alcanzó a oír a lo lejos y en cuestión de minutos, un enorme alúd los cubría dejando a su paso un renovado paisaje blanco.

Continuará...

Capítulo 4: "Día funesto en los Piricráneos" {1ª Parte}

- Monstruitas, ¿se puede saber cual es el motivo de su visita? - preguntó confusa la directora Decapitada - No es común que el primer día de clase, los profesores traígan a dirección a alumnas con tan buen expediente. ¿Qué ha ocurrido? ¡Responded! - espetó.

Frankie se adelantó un paso y le explicó lo mejor que pudo la situación...
- Verá señora directora, mi día hoy fue de lo más ¡eléctrizante! Primero me tropiezo con un chico super guapo, el cual con el golpe, provoqué que tirase sus libros al suelo. Luego me topé con ésta chica nueva, Eruanne, a la cual también hice que tirase, sin querer, los papeles de su inscripción al suelo. En compensación la acompañé al registro y allí nos atendieron tres señoras de lo más escalofriantes que nos advirtieron de que llegaríamos tarde... ¡y era cierto! Corrímos ambas puesto que nos tocaba la misma aula,  con el profesor Cortado, y al llegar... se produjo la explosión - hizo un gesto amplio con los brazos y las manos para describir cómo fue tal acontecimiento - No tuvimos nada que ver, directora Decapitada... ¡se lo aseguro! - insistió Frankie.
Yo, nerviosa como estaba, me limité a asentir con la cabeza la versión de Frankie cuando la directora puso sus ojos en mí.
- Esta bien - respondió - Por esta vez lo pasaré por alto puesto que no hubo ningún herido, pero... la próxima vez, tened más cuidado ¿de acuerdo?
- Si, señora - se adelantó a decir Frankie, quitándomelo de la boca.

La directora Decapitada, nos hizo un gesto con la mano para que saliéramos de su despacho y asi hicimos. Una vez en el pasillo...
- ¡Menuda de la que nos hemos librado! - suspiró aliviada Frankie.
- ¿Por qué lo dices? - pregunté inquieta.

- ¡Atención alumnos y alumnas de Merston High! - comenzó a anunciar la directora Decapitada a través de los altavoces de todo el instituto - Con motivo de que el 13 de este mes cae a Martes, día supersticioso para los Normis, Merston High realizará una excursión a... ¡los Piricráneos Espantañoles!

- ¡Chispas! ¿Has oído eso? ¡Una excursión! - gritó entusiasmada Frankie - He de hablar con mis amigas de cómo nos organizaremos... ¿Te vienes con nosotras? - me guiñó un ojo.


Martes 13 de Noviembre de 2012 - 8:00 a.m.
El autobús ya esperaba en la puerta del instituto. Yo me encontraba alli, junto a la escalera de entrada, esperando a mi, hasta ahora, única amiga Frankie Stein.
Abbey Bominable junto a Operetta Phantom fueron las primeras, monstruo-amigas de Frankie, en aparecer. Al cabo de unos minutos, la entrada empezó a llenarse de monstruos y algún que otro normi de lo más peculiares.

Pasada media hora, llegó Frankie junto con Clawdeen Wolf, una chica lobo de lo más fashion. Ambas discutían sobre el último grito en tendencias de maquillaje.
- ¡Hola Frankie! - me apresuré a decir con una amplia sonrisa y agitando la mano energéticamente cuando ella se encontraba a escasos pasos de mí.
- ¡Eruanne! Que sorpresa verte tan... temprano ¿a que hora llegaste? - exclamó asombrada - A mi se me produjo un pequeño cortocircuito con el despertador y... - hizo una mueca burlona.
- Oh! ¿Esta es la chica de la que tanto me hablas, Frankie? - preguntó Clawdeen mientras me miraba de arriba abajo - Me encanta tu diadema de flores... ¿en qué tienda la has comprado? No me suena haberla visto en ninguna a las que voy - añadió curiosa de aquel novedoso complemento para la cabeza.
Antes de que respondiera, se nos unieron Abbey y Operetta, las cuales saludé con un gesto de mano a la espera de una oportunidad para presentarme educadamente.
Me giré hacia Clawdeen...
- Gracias por el cumplido - sonreí - La diadema de flores la realizaron unos altos elfos expertos en la labranza de la plata y decoraciones florales.
- ¿Altos elfos? - preguntó confusa la chica lobo nada mas acabar mi frase.
- Tu no ser de aqui ¿verdad? - añadió Abbey uniéndose, de este modo, a la conversación y brindandome la posibilidad de presentarme.
- No... soy nueva en Monstruopolis. Me llamo Eruanne y vengo del bosque de Lothlórien. Mis padres son elfos y reyes de aquel enigmático lugar en donde el tiempo no avanza para aquellos que residen alli - concluí mi breve presentación.

Todas quedaron perplejas ante el descubrimiento de mi rango de princesa de Lothlórien. Y como no podía faltar, Spectra ante tal notición se hizo visible entre nosotras.
- ¿Princesa de un bosque de elfos? UuuhH! Esto será espectracular para mis lectores... - se limitó a decir la recién aparecida chica fantasma mientras flotaba, sin rozar en ningún momento el suelo, delante mía y tecleaba rápidamente en una especie de cajita con forma de ataúd.
- ¡Spectra! - exclamaron todas al unísono.
- Yo me llamo Clawdeen. Cualquier duda que tengas sobre moda... yo te la resolveré - sonrió guiñandome un ojo.
- Yo ser Abbey y tener un humor que ¡dejarte helada! -exclamó riendose.
- ¡Bienvenida a Merston High, monstruita! Yo soy Operetta Phantom, hija del fantasma de la ópera. Adoro la música y suelo pasar muchísimo tiempo en las catacumbas creando nuevas y hechizantes melodías.

PIIIII... ! PIIIIIIIIII... !

El claxon oxidado del autobus interrumpió nuestra charla y la mano del Sr. Cortado, que se asomaba desde la puerta del vehículo, nos indicaba de forma ininterrumpida que nos dieramos prisa en subir al autobus. Dicho y hecho, nada más subirnos, comenzó mi primer y más espeluznante viaje junto con mis nuevas amigas...

Continuará...

Capítulo 3: "Estampida del laboratorio"

Las clases ya habian empezado y yo aún continuaba corriendo por el pasillo junto a Frankie Stein.
- Aula 14-A... Aula 14-A - repetía una y otra vez, para mí misma, al tiempo que miraba todos aquellos minúsculos carteles en las puertas de cada clase.
- ¡Laboratorio 14-A! - gritó Frankie la cual paró en seco delante de ella.
- ¿Es esta la clase que nos toca? - dije algo confusa.
- Si - sonrió - Hoy empezamos fuerte la mañana con la clase de Ciencia Loca.

Al otro lado de la puerta, la clase del profesor Cortado estaba en su punto más crítico. La poción de libros voladores podía darse como todo un éxito o... una catástrofe. Todo dependía del silencio y el intranquilo pulso del Sr. Cortado para culminar dicha pócima con una simple gota de lágrima de dragón albino.

La gota se escurría lentamente por el tubo de ensayo hacia el caldero de pociones y todos contuvieron el aliento, pero... en ese preciso momento, Frankie abrió de golpe la puerta y nos disculpaba por llegar tarde.
Tal estruendo hizo perder el equilibrio al profesor Cortado, el cual tiró dentro del caldero todo el contenido del tubo de ensayo, más de 1.000 gotas de lágrimas de dragón albino, y aquello provocó una detonación descomunal.

¡BOOOOOOOOOOMMMMM!

Todo se llenó de denso humo y solo podía escucharse el toser de algunos alumnos que estaban situados en primera fila. La angustia y el nerviosismo por la falta de oxígeno provocó que todos los alumnos, incluido el profesor, salieramos despavoridos del aula.

Una vez en el pasillo...
- ¡Cof! ¡Cof! ¡Cof! ¿Estais todos bien? - preguntó el Sr. Cortado mientras trataba de ventilar su rostro agitando enérgicamente la mano delante de su cara.
- Si, yo estoy bien... ¡y yo! Yo también... - se empezó a escuchar desde la muchedumbre de alumnos.
- Mejor será que salgamos al patio y demos por concluída la clase... ¡cof!

Todos acataron con gusto la propuesta del profesor Cortado. Frankie, que no se había separado de mi durante la explosión y posterior salida al pasillo, me cogió de la mano para indicarme el camino más rápido hacia el patio cuando, sin previo aviso, una mano grande y ruda la agarró a ella por el hombro.

- Señorita Stein, ¿sería tan amable de acompañarme al despacho de la directora? Usted también - dijo el profesor mientras clavó su grotesca mirada en mi.
- ¡Ups! ... - exclamó Frankie con una estraña mueca.

Continuará...

Capítulo 2: "Adios hogar... adios" {2ª Parte}

El sonido estridente del timbre del instituto, el cual se podía oír a lo largo y ancho de todo aquel barrio, indicaba la entrada o salida de los alumnos. Boquiabierta ante las inmensas puertas del centro educativo, dí un paso al frente cuando una marabunta de monstruo-alumnos y algún que otro normi, se me abalanzaron por detrás rumbo a sus respectivas clases. Entre empujones y más empujones, la carpeta que sujetaba con las manos terminó cayendo al suelo desparramandose, con el golpe, todos los papeles e informes que contenía y los cuales debía acompañar con mi inscripción.
- ¡Nooo.. ! - contuve el grito mientras me agachaba rápidamente a recogerlos.

Estando en cuclillas y entretenida en reorganizar de nuevo los documentos, una estraña figura se paró junto a mi - ¿Necesitas ayuda?
Al escuchar esas palabras de compasión, alcé la mirada y pude observar a una peculiar chica de ojos grandes, pelo bicolor y con una amplia sonrisa que me extendía la mano para ayudarme a levantarme. Se la tomé sin preámbulos y le devolví la sonrisa a la vez que me alzaba del suelo.
- ¡Oh! Gracias...
- ¡De nada! - exclamó - Me llamo Frankie Stein y es mi segundo año en Merston High

Mientras se presentaba miré fijamente su rostro, tenía algo distinto que no lograba averiguar. En ese momento, se hizo el silencio y observé como aquella chica me miraba esperando alguna respuesta.
- Yo... soy Eruanne. Este es mi primer año en este intituto y en la ciudad. Acabo de... mudarme -terminé dudosa.
- ¿Eres nueva en Monstruópolis?
- Si... aparecí aqui hace un momento
- ¿Apareciste? - preguntó mientras levantaba una ceja algo confundida.

Tras ver su reacción, decidí cambiar drásticamente de tema.
- ¿Entramos al instituto? Necesito entregar unos papeles para concluir mi inscripción -sonreí.
- ¡Oh! claro, claro... Sígueme. Yo te llevaré a registros - me cogió de la mano y juntas entramos en aquel gigantesto y lúgrube lugar.

Pasillo a la derecha, pasillo a la izquierda... Aquello parecía un laberinto. Al cabo de unos minutos andando y tras no saber ni dónde me encontraba por culpa de los idénticos pasillos por los que cruzamos, paramos frente a una pequeña, vieja y arañada puerta.
- Es aqui - dijo señalando con la mano - ¿Quieres que entre contigo? Esas moiras, en ocasiones ni se aclaran entre ellas -dijo con mofa.

Asentí con la cabeza, coloqué mi mano sobre el pomo de la puerta y sin girarlo, ésta se abrió. Desde el interior, unas risas inquietantes me daban la bienvenida...
- Adelante Eruanne... - comenzó a decir una de ellas - te estabamos esperando - concluyó otra. 

Me aferré con fuerza a la carpeta que llevaba entre las manos y me acerqué al mostrador. Frankie me siguió de cerca y se situó a mi lado. En un principio no había nadie al otro lado de aquella oscura y carcomida ventanilla, pero en menos de una milésima de segundo y sin saber bien de dónde provenían, aparecieron tres ancianas, cada cual más misteriora que las otras dos.
- Tu expediente no precisa de más acreditaciones - expresó la primera.
- No pierdas más el tiempo y corre a tu clase - siguió hablando la segunda.
- ¿Mi cla... clase? - tartamudee presa del miedo y los nervios ante aquella incómoda situación.
- Nena, sube las escaleras del fondo, pasillo de la derecha... última aula. 
- ¡Chispas, eso es genial! Estas en mi misma clase - exclamó entusiasmada Frankie.


Nuevamente y sin previo aviso, las tres viejas desaparecieron entre carcajadas escalofriantes.


Continuará...

Capítulo 2: "Adios hogar... adios" {1ª Parte}

En un lugar de la Tierra Media, cuya dimensión es paralela en cuanto a tiempo a nuestro mundo, existía un hermoso y eterno bosque en donde sus seres vivían felices y ajenos... a lo que los mortales o monstruos, llamaban instituto.

Una mañana de otoño, algo cambió en el susodicho bosque de Lothlórien. Eruanne, la joven princesa del reino de los elfos, había tenido como regalo de cumplespanto un viaje astral al mundo real.
En él, tendría la obligación de susistir por mera apuesta con sus sabios padres.

Los diás fueron pasando lentamente. Las hojas de los árboles caducifolios ya se posaban en el suelo cuando el tan ansiado día de la despedida al fin llegó...

La enorme sala real estaba a rebosar de elfos de alto rango y de gran sabiduría, acompañando en todo momento las decisiones de los reyes de Lothlórien. Todos esperaban la aparición de sus majestades para que diera comienzo el cántico mágico que abriera la puerta tridimensional y asi poder enviar a su pequeña princesa al que sería el viaje inolvidable de su vida.

En cuestión de segundos, mis padres y yo hacíamos nuestra gran entrada en aquella enorme sala. Todos se pusieron en pie por respeto e hicieron uno a uno su correspondiente reverencia. Atravesamos la gran sala a paso lento y firme, cogidos de la mano y sin quitar la vista al frente. Una vez acomodados en nuestros asientos reales...
- Queridos hermanos y hermanas, mi esposa Galadriel y yo os hemos convocado en honor al viaje a otra dimensión de mi joven y única heredera, hacia el que será su nueva vida y que formará parte de su formación -dijo el rey Celeborn al tiempo que se le desprendía una diminuta lágrima. Era tal el amor y devoción por su familia, que no pudo reprimirse delante de tantísimos altos cargos como lo eran aquellos elfos que presidirían el acontecimiento. - Eruanne, ven aqui hija mía - expresó como última instancia.

Me acerqué a mi padre sin perder la compostura, tal y como meses atrás había ensayado tanto con mi amiga y niñera Lithlian, me situé delante de él y tras una leve reverencia, me arodillé a la espera de su bendición y sus palabras.
- Mi joven Eruanne, tu gran día ha llegado y... - suspiró - a pesar de que a tu madre y a mi nos cueste despedirnos, estamos en la obligación de dejarte marchar y de este modo, formarte como persona y reina en el mundo que escogiste como destino. Ten mucho cuidado, cariño... Te queremos.
Dichas estas palabras, tanto el rey como la reina se levantaron de sus respectivos sillones y alzandome, me abrazaron como nunca antes lo hubieran hecho. Fue tan emocionante el momento, que no veía ni hora ni lugar de marcharme, mi mente sólo estaba inmersa en aquel instante.

Volviendome a posar en el suelo y con miles de lágrimas recorriendo nuestros rostros, nos dirigimos al centro de la habitación y con unas leves palabras de mi amado progenitor, se abrió un vórtice que en cuestión de milésimas de segundo tomo la forma de una puerta un tanto extraña... ¡Tenía forma de ataúd!

Dí un paso hacia aquella misteriosa puerta y girándome sobre mí misma, mandé un beso al aire a mis entristecidos padres. Sin más preámbulos, crucé al otro lado.

____________________________________________________

Mi viaje acabó en las puertas de Monster High, el instituto de monstruos y normis mas famoso de todo Monstruopolis...

- ¡Oh! Esto... es...  

RING! RING! RING!

Continuará...


Capítulo 1: "Chispas en el aire"

Amanecía un nuevo día en Monstruopolis. Éste se anticipaba tranquilo, pero... en casa de los Wolf, no parecía ser así.

¡RING! ¡RING!
¡RING! ¡RING!

¡Howleen, apaga el despertador! ¿How... leen? - Clawdeen sin moverse de la cama, abrió un ojo y trató, a la desesperada, de encontrar a su hermana y compañera de habitación Howleen Wolf para que ésta apagara ese fatídico ruído que tanto la molestaba. - Loba mala - refunfuñó.

Unos pasos ligeros acudieron hacia esa misma habitación...
¿Se puede saber qué pulga te ha picado? Estaba desayunando con papá. ¡Ah! ¿Y sabes qué? Papá me va a llevar este domingorror al concierto de... ¡Lady Drácula! - gritó entusiasmada mientras pegaba saltos de la emoción - Esa colmillos está arrasando en todo el mundo y yo seré la primera monstruita del instituto en conseguir una firma suya ¿A que es lo mas?
¡Uy, sí! Mira como me muerdo la cola de la envídia... - musitó con ironía la mayor de las hermanas. - Ahora, si no te importa, me gustaría vestirme con tranquilidad y... contigo aqui, será imposible. ¡Asi que, largo! Sigue desayunando con papá y contandole tus sueños de lobezna mimada.
Ja ja ja Mi hermanita mayor me tiene envidia... ¡que irónico! - se burló Howleen.
Grrr... ¡Vete! - Clawdeen se levantó de golpe de la cama con la intención de echar por la fuerza a su hermana. Ésta, al ver su reacción, no dudó ni un instante en salir corriendo hasta la cocina, donde aún la esperaba su padre con el desayuno.
Dichosa loba malcriada... - gruñó a regañadientes. - Enfin, ¿qué me pondré hoy?

En el otro extremo de la ciudad...
¡Chispas! Llego tarde al instituto... - pensó Frankie mientras recogía con prisa los libros y mochila. - ¡Papá! ¡Mamá! ¡Me voy al instituto! - dicho esto, salió corriendo escaleras abajo y de un portazo, cerró la puerta de su casa.

De camino a su destino, y a unos pasos de alcanzar la puerta de entrada, un desconocido se tropezó con Frankie. Tan mala suerte tendría el muchacho que, del golpe, éste acabó tirando todos sus libros por el suelo.
¡Oh! Lo sien... to - logró decir Frankie tras quedarse embelesada en aquel extraño joven.
Tranquila, la culpa fue mia por no mirar por donde iba... ¿Estas bien? - se apresuró a comentar el chico mientras se agachaba a recoger sus pertenencias.
Si... si, estoy bien - contestó ella disimulando su nerviosismo.
¡Oh! ¿Dónde están mis modales? - masculló molesto consigo mismo. - Perdona mi falta de educación... Me llamo Jackson Jekyll y soy nuevo en Merston High ¿Tu estudias en este instituto? ¿Podrías enseñarmelo? Bueno, si no te importa... claro - sonrío - Eeeemmm... creo que te estoy agobiando con mi vida. Perdona de nuevo... - agachó la mirada a la vez que se incorporaba a su posición inicial.

¡RING! ¡RING!

¡Es hora de entrar! - dijo Frankie sonrriendo.
Si... - respondió el chico.
Eeeemmm... Mi nombre es Frankie Stein y... no dudes en que estaré encantada de mostrarte todos los rincones de este magnífico instituto. - se ruborizó - ¡Nos vemos en el recreo! - gritó mientras se alejaba corriendo de Jackson, rumbo al edificio del instituto.


Continuará...

Merston High

¡Saludos monstruit@!
¿Aún no sabes bien en qué emplear el tiempo que te sobra?

¿Te apasiona la lectura? ¡A nosotras también! Y es por ello que os deleitaremos mensualmente, con un escalofriante capítulo sobre la no-vida de nuestras monstruitas favoritas en Merston High... ¡No te lo pierdas!